lunes, 10 de enero de 2011

Victoria

Cuando crezcas
y te lancen
zarpazos,
cuando todo
parezca ser
sacrificado
y las balas pasen
sobre tu cabeza,
no guardes odio
en tu corazón.
No guardes orgullo
ni ambición.
Recuerda siempre
a la niña que fuiste,
defiende la inocencia.

Cuando la vida
se convierta
en un campo
de batalla,
piensa en un
templo encantado,
en sortilegios.
No decifres nada.
Piensa en zapatos
de tacón,
en vestidos
de princesas
y estalla llena de luz
como un sol,
pura...vital.

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