miércoles, 29 de diciembre de 2010

Quiero

Quiero soplar globos,
crear pompas multicolores de jabón,
maravillarme con su existencia
y despertar a ese niño sonámbulo
que llevo dentro.

Quiero estar a salvo de los hombres,
de la maldad y la fría ciudad.
Solo busco perderme en el eco
de una mujer-animal cuyo susurro
me duerma en su regazo.

Quiero correr bajo la lluvia,
sentarme bajo el antiguo árbol del jardín,
para llorar frágilmente sin saber por qué.
Y ciego de gotas,
descubrir que no existe el tiempo,
sólo un destino.

Quiero tener un rostro interrogante,
vivo, despierto, entusiasta y lleno de sed.
Quiero, pero soy sólo un niño asombrado,
rodeado de adultos, en espera de pequeños
milagros al borde del crepúsculo.



lunes, 27 de diciembre de 2010

Entre tus brazos

No me aburre andar prendido
a tu espalda, preso entre tus brazos,
detenido en la cama.

Por contrabandista de tu ombligo,
ahora pago mi condena escribiendo
con este lenguaje de ciegos,
sin premios ni aplausos.

Estoy lejos de ser un poeta maldito.
Ya no pretendo parir una obra de arte.
Sólo tengo esta verdad que se me enreda
entre tus dedos.

 
 
 
 
 
Frida Kahlo (Mexican, 1907-1954). The Love Embrace of the Universe, the Earth (Mexico), Diego, Me and Señor Xólotl 1949. Oil on canvas. 27 1/2 x 23 7/8 in. (69.9 x 60.6 cm). The Jacques and Natasha Gelman Collection of Mexican Art.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Born to be Wild

Led Zeppelin suena
en la 105.9 FM,
a un ritmo que rebota sobre
las líneas discontinuas del asfalto.
El Whiskey embota mis sentidos.
Me entrego a la velocidad.
Un DJ anuncia a Steppenwolf
y su Born to be Wild.
Escucho palabras sabias que,
como tigres en la radio
saltan de su escondite.
Son dudas que vuelan sobre mis
sueños incendiados.
En mí alguna promesa vive;
se aferra al timón como
una araña a la pared
tejiendo su trampa.
No puedo con tanta mentira.
La ciudad me agobia con su trajín:
South Beach, los semáforos,
sus indigentes, las chicas plásticas,
las mismas caras de hastío,
los sospechosos de siempre en todos
los eventos.
¡Quién le dijo a este tipo que me
limpiara los vidrios del coche!
Siempre hay alguien más perdido,
más jodido que yo; pero saberlo
no me sirve de consuelo.
Sólo espero llegar a casa
como un soplo arrebatado,
como una llovizna que caiga sobre ti.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Hemoglobina


“Me gustaría charlar algo más contigo,
pero me voy a cenar a un viejo amigo”.

Hannibal Lector
(El silencio de los inocentes)


            Me costó bastante trabajo hacerme Vegana. Esto de abandonar la carne humana no es tarea fácil. Cambiar mi dieta por una que carezca de productos derivados del Homo Sapiens resultó ser una transición un poco difícil. Comencé a ser caníbal después de ver la primera película de "El silencio de los inocentes". A partir de entonces, Hannibal Lector fue mi héroe favorito.

     Cuando esto empezó yo era una niña de apenas seis años, pero con un apetito voraz. No tenía ninguna aspiración trascendental ni estaba movida por ningún precepto religioso o altruísta. Nada de eso. Lo mío fue un canibalismo meramente gastronómico; pura víscera. A mí lo que me movía era la única y exclusiva necesidad de satisfacer mi urgencia de sangre y proteínas. Lo primero que tuve a mano fue a mis padres que ─ por cierto─ me indigestaron. Después me comí a varios amiguitos del barrio, a un novio, a un profesor que me pegaba con la regla, a un vecino gordo que me gritaba y a un gentío que ya ni me acuerdo de quiénes eran. Bueno, entre hembras y machos, antes de arribar a mi adolescencia ya había deglutido a unos veinte robustos y suculentos ejemplares de Homo Sapiens. Yo los criaba en el patio de mi casa. Allí los hacinaba en jaulas, los sometía con electroshocks y, de vez en cuando, les propinaba severas palizas para ablandarles la carne.

      Con el tiempo mis gustos se fueron refinando y comencé a seleccionar las carnes. Ya no me comía a un prójimo cualquiera. Comencé a degustar finos ejemplares de poetas. Advertí que la de estos era una carne muy blanda, que me dejaba un buen gusto literario en el paladar y que era bien ligerita para el estómago. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que el asado de poeta comenzara a aburrirme. Probé entonces con los pintores. A estos debía cortarlos en trozos pequeñitos. Son ejemplares de carne dura y fibrosa ─casi hueso─ que dificulta mucho el ejercicio de la antropofagia. Entonces comencé a perseguir fotógrafos y músicos. Un par de incidentes con cámaras y celulares me hicieron apuntar hacia los músicos por temor a ser descubierta. Con ellos no fue tan difícil porque mi canibalismo era nocturno. No me costaba mucho ubicar el sonido de un jazz a la medianoche. Pero fueron los músicos quienes en muy poco tiempo me dieran la clave de mi fracaso ulterior.
     
      Después de la una de la madrugada iniciaba yo mi recorrido por la ciudad, como una loba solitaria persiguiendo a sus presas. Casi siempre terminaba en la Calle 8, donde abundan peñas literarias y se exhiben muestras de cine y todo tipo de manifestaciones artísticas. Me daba verdaderos festines. Pero pronto empecé a notar que estos artistas tenían algo en común: un raro sabor a cerdo. Entonces probé con algunos viejitos del parque del dominó y uno que otro filósofo de esquina. Pero nada, el sabor a puerquito de navidad persistía. Tanta grasa humana en mi dieta ya empezaba a resultarme repugnante. Fue entonces cuando pensé en que poco a poco me iría haciendo vegetariana. Pero en eso llegó la crisis más grande de este país y todo se complicó. Entre la crisis y mi hambre tuve que echarle mano a lo que viniera. No podía permitirme exquiciteces porque estaba en juego mi propio sustento. En ese tiempo me sentí como el mismísimo dios Crono ─en versión femenina─ devorando a mis hijos. La vergüenza me carcomía. Decidí dar mis primeros pasos hacia el vegetarianismo. A decir verdad, tanta carne humana ya me estaba trayendo problemas de salud: el colesterol se me había disparado, la presión arterial me había llegado al cielo, había engordando como una vaca y los gases y la constipación ya habían empezado a dejarme mal en público. Un verdadero desastre.

     De vegetariana pase a Vegana, y por un problema de conciencia cívica y ecológica dejé de consumir a mis semejantes. Me daba pena verlos sufrir colgados de los ganchos en el patio. Y eso de engordarlos con frijoles negros hasta hacerlos reventar se hacía cada vez más desagradable. Intenté inseminarlos, pero no pude sacarles cría porque se me morían de stress. En fin, ahora me siento mucho mejor; mucho más ágil, más fuerte, esbelta y, sobre todo, saludable. Claro, debo admitir que la sola presencia de algún poeta o fotógrafo de eventos, me hace la boca agua. Pero me prometí a mí misma que ¡jamás volvería a comer tanta mierda! Juré que ─a pesar de mis genes neandertales─ llevaría una vida sana, aunque tuviese que traicionar a mi héroe Hannibal Lector.



 
Foto: Carla López

martes, 16 de noviembre de 2010

Salvación

Hoy es martes de arrepentimiento.
Me duele la cabeza.
La noche pasó entre la sicodélica
de Pink Floyd, un Merlot,
y tus piernas.
Syd Barrett hace lo suyo
llevado por las alas del ácido,
mientras yo me deslizo
por tus muslos sin rubor.
También vuelo,
pero llevado por otras
alas más sensuales.
Tengo algunas maldiciones ahogadas
para los diletantes de esta ciudad,
Nihilistas pasivos,
que nada dulce escupen;
sólo un melódico veneno,
que resbala por Expressways
vacíos de alma.
Camino por calles donde todos
quieren ser protagonistas;
donde todos quieren llamar la atención, 
ser escuchados, impresionar; 
pero me siento inmune ante ese
síndrome de sacar conejos del sombrero.
Por eso prefiero los silencios de tu cuello.
Con mi resaca de lunes a cuestas,
encuentro la salvación en tu lengua,
en tus labios, en tu sexo.
Quedo en éxtasis.
Me olvido -sin reproches-
de la ciudad, del arte y del mar.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Guerrera

Eres reina,
guerrera.
Dentro de ti aúllan
antiguas melodías.
Increpas tenazmente
todo desarraigo desde
mares multicolores.

Gritas tus designios
sin desvelos a la luna.
Te acompañas de lobos
que huyen de los abismos,
mientras te desnudas
de quimeras.

Eres una amazona
que se entrega al amor,
sedienta, desde los
suburbios de tu cuerpo.



jueves, 4 de noviembre de 2010

Yellow in White

¿Dónde estás?
¿Detrás de esa puerta?
¿Dónde te has metido?

Si la abro, si abro esa puerta,
encontraré pasiones inconfesables,
gentes, algo amorfo, infinito...
caótico.

¿Dónde estás?
¿Serás una idea?
¿Una fantasía?

Si la abro, si abro esa puerta,
encontraré  algo estimulante,
una mujer de grandes ojos,
fantástica, efímera...
inalcanzable.
¿Dónde estás?

Bansky
Always Hope

lunes, 1 de noviembre de 2010

Cocoa

Saltarina,
ojitos café,
miras dentro
de mi alma
con tanta bondad
que me dejas
sin habla.
Pero para qué hablar,
si entre tú y yo
no valen las palabras.







Cocoa
Foto: Víctor Jiménez

domingo, 31 de octubre de 2010

Caracol

Soy un caracol 
en un laberinto,
con la casa a cuestas.

Voy encontrando verdades
que salen a la luz
por las esquinas;
ocultamientos,
disfraces
que ya dejaron
de serlo
que abandonan
sus rincones oscuros
para dejarte sin habla.

Eso soy:
Un caracol baboso y derretido
que se arrastra como Dalí
en sus mejores tiempos.
















jueves, 28 de octubre de 2010

Acta

Tengo sueños
de otra vida,
de una vida posible;
de una manera nueva
de contar historias.

Deseo crear
un poema visual,
un refugio para ti,
dentro de tu fugaz
y misteriosa presencia.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Love is a Battlefield

Lo vaticinó el oráculo:
La tarde promete una batalla,
tal vez la última.

Como rey Leónidas
me atrinchero en la entrada
de tu sexo, gritando exaltado
mis angustias y mi clímax.

Lucho por una causa perdida.
Defiendo mi Termópilas
en la cima de tus senos;
deliberadamente camino
hacia mi muerte, lenta...
cinematográfica.




Jacques-Louis David
A detail from Leonidas at Thermopylae
1814. Oil on canvas. 395 x 531 cm.
Louvre, Paris, France.
Photograph: Getty

martes, 26 de octubre de 2010

Estrategia

¿Cómo hacer?
¿En qué punto
te reconoces
frente al espejo
y te detestas?
¿Cómo huir de ti
mismo?
¿De las palabras
que hieren?
Hoy quisiera escapar
de lo dicho, de lo hecho.
Hoy pesan en el alma
como plomos,
tanta mediocridad,
tanto amor,
tanta maldad a cuestas;
Las mías, las de otros.
Es como girar
la llave de una
puerta y sentir el
abismo ante los pies.
¿Cómo escapar de la vida?
¿Qué estrategia planear?
¿Me deslizo? ¿Me escurro
hasta desaparecer silencioso
entre tu pecho?
Tal vez sea la solución.
O mejor aún, que mi cuerpo
se convierta en polvo
que te cubra, que no salga
una pasión, un vicio,
una palabra más;
y así, convertido en polvo,
me guardes en tu boca.

















Erica Kuhn
Estrategia contra las dudas
obraerikakuhn.blogspot.com/




















Foto: Luis González Palma
Estrategia que Nos Une
(The Strategy that Joins Us)
http://www.d.umn.edu/tma/exhibitions/palma.html

lunes, 25 de octubre de 2010

Aquí

Aquí estás,
en la memoria
siempre eterna
de la lluvia.

Allí estás,
en el anhelo
del rocío,
tendida al alba.

Aquí estás,
en el sueño
profundo
de un instante.

Allí estás,
en la mirada
tierna de
una anciana.

Aquí estás,
en las calles
de la ciudad,
en sus paredes
llenas de historias.

Allí estás,
en la niebla
de la montaña,
en los caminos
poco transitados
de sus laderas.

Aquí estás,
convertida
en canción,
en notas
que viajan
con su brisa.

Aquí estás, en mí,
para quedarte,
para salvarme.









Carla López

domingo, 24 de octubre de 2010

Ella

La encontré tendida
entre el mar y el cielo,
cansada de sus luchas
nocturnas.

Solo un ejército
de mosquitos
la protege de los gritos
de la noche.

Ella habita un castillo
de Uva Caleta,
en su cama de arena.
Duerme, pero no sueña.

















Homeless

Foto y texto en Ingles: Roie Galitz

This is my home,
streets of sorrow and pain.
Where love doesn't grow

and you feel no shame.
We have done things to regret

We all live under a threat
We have all been through

things we wish to forget
Yes,

this is my home,
but it is not over yet...


viernes, 22 de octubre de 2010

Polaroid Ha Muerto

              Acaban de anunciar la muerte de P. Me tomó por sorpresa. Termina una era. P. se inició en 1938 para la investigación científica y militar, pero no fue hasta 1948 que prendió de verdad, revolucionado el mundo de la fotografía, gracias a Edwin Land su creador y fundador. P. es un dinosaurio en esta era de alta tecnología, lo mismo que el telégrafo y el teléfono público. Ya no es rentable, le ganó la fotografía digital. Muchas de nuestras historias hechas con P. están guardadas en alguna gaveta, trozos de tiempo detenido que debemos cuidar. Ya no veremos salir la foto que se nos revela, para tomarla con la punta de los dedos por el borde, ese momento único, ese esperar la reacción química, esos 60 segundos de inmediatez, soplarla, sacudirla y vernos retratados en un instante, nada. La maravilla de la cámara instantánea: P. se prestaba para todo, para el arte, para el sexo, recoge los momentos más intrascendentes y privados de los últimos 50 años -no me digan que no tienen una foto desnudos-: la pata del gato, pedazos de alfombra, la lámpara del cuarto, un filo de muslo...banalidades. De nada sirven ahora los gritos de los nostálgicos, las firmas y las cartas de reclamo. Polaroid dejará de fabricar películas: Adiós a los costosos cartuchos. ¡Andy Warhol si vivieras!


Andy Warhol's Polaroids

jueves, 21 de octubre de 2010

Confesión

Hablo de un corazón loco
que se dobla con el viento.
Hablo de un momento
que me incita a gritar.

Hablo de una caricia
de madrugada,
de una risa,
de una historia de amor
incompleta.

Hablo de cruzar las fronteras
para ir a buscarte.
Hablo de encontrarte una
mañana en mi habitación.

Hablo de todo lo que
siembras en mí,
y lentamente este amor
va calando profundo.

Hablo de llegar
para estallar
allí, donde tú estás.



Juan Carlos González
Estallar el corazón
Acrílico sobre tela, 50x50 Cm.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Soliloquio

Soy ese otro que se ríe de sí mismo;
ajeno a la opinión ajena, de mente cambiante,
intranquilo, troglodita, asesino certero.

Soy éso. Esa cosa que se deslumbra,
se apaga y se enciende con toques de locura,
saboteador de sueños eclécticos.

Soy aquello que quieres ver, tus pesadillas,
tus espasmos; porque en el amor todo es posible.
Cada uno es caníbal de sus propias entrañas.


José Luis Barcia Fernández
Soliloquio
2006-100x79 cm
Técnica mixta
Digital
(acrílico, tinta y foto collage) sobre lienzo

martes, 19 de octubre de 2010

Procrastination

Escribir es un viaje desesperado,
un grito que rompe el tímpano de los sordos;
un guiño, simulacro de la verdad que se oculta
tras el teclear de mis dedos.

Cambio estos días de silencio
por una calle de París.
Quiero viajar de ojos abiertos,
alertas, despiertos.


Richard Cardona
Procrastination (detail) [c. 2005]
Acrylic on Wood Panel

lunes, 18 de octubre de 2010

El Regreso

          Realicé el viaje más doloroso de mi vida para cerrar un ciclo y surgió otro. La muerte de mi padre, el actor Rodolfo Jiménez Espinosa me llevó a La Habana después de 24 años de ausencia. Pude llegar a despedirlo y despedirme de la casa que construyó el abuelo. ¿La casa? Algún funcionario de cultura o algún militar se quedará con ella. Sé que tuve suerte, “alguien” me autorizó a viajar sin pasaporte cubano y a quedarme en la casa donde nacimos mi padre y yo. Ya no me pregunto quién logró el milagro. Milagro fue ver cómo transcurrió su vida en estos años, descubrir sus secretos, encontrarme con lo que había dejado inconcluso minutos antes de su muerte: Un libro sobre su sillón favorito, ropa sobre la cama, una próxima gira por Holanda, su perro Bompo -que por una semana vivió de las sobras lanzadas por vecinos-, arreglos caseros a medio hacer, reconocimientos y diplomas de cuando él creía que en Cuba había esperanza. Porque al final, mi padre supo que la suya fue una generación traicionada, supo que no valió la pena, que entregó su juventud a una causa perdida, que su sacrificio no fue para crear un país justo y libre. Llegar para cerrar un cascarón vació una casa llena de fantasmas, generaciones que vivieron y murieron en ella. Abrir gavetas, asomarme al pasado, reconocerme en los rincones, creer escuchar voces, siluetas... la memoria se abre y regresan los olores. Memoria olfativa, física: escalar el techo de la casa como si por unos segundos fuera el niño aquél. Encontré por todas partes nuestras huellas: en un árbol del patio, la puerta principal marcada por unos hoyos que yo mismo le hice en mis noches de parranda. Y fotos: de mis abuelos en Varadero -él viril, ella alegre-, tomando su comunión, de mí en sus brazos y de él como actor; vestigios de nuestras vidas. Abrir un baúl y descubrir mi uniforme, mis notas escolares, el tira piedras, la vieja armónica, el bastón del abuelo, un diario de mi viejo. Sus cenizas las esparcí en una ceremonia espontánea en nuestra Playita de 16, donde ambos aprendimos a nadar.




Foto: Víctor Jiménez
Entrada de la Bahía de La Habana


El Regreso fue publicado por primera vez
en tumiamiblog el 30 de agosto de 2008

domingo, 17 de octubre de 2010

Efecto Mariposa

Galácticas memorias

qué lujo de vida,

qué disparate

Lenguas que juran,

manos que rozan,

fantasmas que nos

velan oníricos,

alertas.


Costas, muros, besos,

palabras, promesas.

Cuántas lunas pasaron,

cuánto tiempo se escurrió

en el ritual milenario del amor.


Le das vueltas al reloj.

Eres una guerrera sin freno,

te enfrentas a unos ojos,

te enfundas en tu armadura,

desandas algunos caminos.

Es el eterno retorno.


Es ese batir de alas

de la mariposa,

ese efecto del que hablan,

efecto que afecta y desarma.

Soy lo que tú quieras.

En primavera ardo y me diluyo

entre tus canciones.

 




Leandro Cadalso Gonzáles
El sueño de la mujer mariposa

sábado, 16 de octubre de 2010

Edades

Hay una edad mágica
donde uno se diluye
donde los objetos cobran vida
y tienen nombre.
Hay una edad mágica
en la que todos son buenos
en la que el mal no tiene cabida
y el amor es la palabra del día.
Hay una edad mágica
en la que tú habitas
y yo abro las puertas
del tiempo
y te encuentro allí parada,
detenida, expectante,
esperando a que te diga:
"vamos, vamos;
éste es nuestro espacio
ésta es nuestra magia".



Patricia Nieto
Espejo del Agua

viernes, 15 de octubre de 2010

Manos

Mis manos son raíces
que le nacen a mi cuerpo,
simbología de mi estancia breve.
Mis manos se aferran a la tierra, al mar;
caen por la cresta de esa ola imaginada,
quebrada ya antes de llegar.
Mis manos buscan tocar tus manos,
enredarse entre tus dedos.
Por mis manos revolotean
árboles sagrados,
serpientes de agua,
mitos fabulosos,
epopeyas fascinantes,
héroes mitológicos...
dioses para toda ocasión.
Mis manos se deslizan
entre hombres y mujeres
bautizados con nombres de animal:
sacerdotes que provocan lluvia, entre
chamanes que lo curan todo,
nahuales que se convierten en mí mismo.
Mis manos se quedan pasmadas
ante tanta belleza.


Andy Bonomo
Happines (2007)
Collage