viernes, 2 de marzo de 2012

Sputnik

Estoy
desnombrado.
No soy
de la generación
Beatnick
me quede con el beat
y sin el nick.
He descubierto
estar en contra
en contracultura
en contracorriente
en contravía
en contratodo.
En contrato con la vida.
Nací a destiempo
en una isla atestada
de gente heroica
que con sus arcaicos
símbolos fálicos
prefiere morir
que vivir.
Vengo de un Caribe
patriarcal y machista
donde nacen hombres
nuevos a diario.
Yo no fui ese
hombre nuevo
era otro.
Uno muy viejo.
Hijo de Sputniks
y eternos discursos
que adormecian los
sentidos.
Me quede sin jazz
y sin Kerouak.
Era un
Friqui habanero
que vagaba con
paciencia las calles
de su ciudad
desolada.
Ahora, heme aquí
como un veterano
Hippie tropical
que aviva la luz
en las noches
negras del alma.



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